lunes, 8 de junio de 2009

Salva(Vi)da


El término “dependencia” resulta ser bastardeada, según estriba la situación que se desenvuelve. Se puede bifurcar en dos grupos, totalmente heterogéneos entre sí: la dependencia por interés, por un lado; y la dependencia, por así decirlo, sentimental, por el otro. Si la primera implica, una nefasta relación impregnada de pura falsedad por el que se monta el factor material, por no decir capitalista; la segunda involucra un apego por lo idílico, en donde lo que manda es esa mutua confianza. En el contexto de una amistad o un noviazgo (una tiesa línea separa a esos dos ambientes), uno de los dos tiene el deber de auxiliar al otro en caso de peligro alguno. Algo o alguien asechan en el inesperado destino. Tal ayuda es un compromiso de corazón, y no de provecho. La cantante australiana Sia plasma tal certeza en la canción Don't Bring Me Down.

Sobrina de Colin Hay, frontman de Men At Work, banda de la temprana edad plástica de los ’80 y responsable de la famosa pieza “Who Can It Be Now?" (1981), Sia Kate Isobelle Furler, o simplemente Sia, nació el 18 de diciembre de 1975 en Adelaide, ciudad meridional de Australia, país que ha proveído artistas de gran calibre, como INXS y AC/DC. Luego de haber formado parte de una banda de acid jazz, Crisp, la joven oceánica se mudó en 2000 al Reino Unido, lo que le produjo en pocos años un salto a la fama como artista solista.

Su sosegada y reconfortante voz, sumado a una pose que desborda una conquistadora inocencia precoz, catapultó a Sia al éxito gracias a su primer registro discográfico: Healing Is Difficult, de 2000. El Trip-Hop (Reggae + Hip Hop + Electrónica: cannabis de sofá) emana en este disco en forma natural, por lo que tuvo cierta atención por parte de la crítica especializada. Si en los ’90 el Trip-Hop estuvo conducido en buena parte por los lisérgicos Massive Attack y los melancólicos Portishead, el nuevo milenio descansaba en manos seguras gracias a Sia. Su estilo acaparó la escena musical inglesa. Al año siguiente prestó su voz como corista en el disco Simple Things, primer disco de matinal banda británica Zero 7.

El ritmo cool de Healing Is Difficult, que tiene cierta reminiscencia con el tempo de Lauryn Hill y Nelly Furtado, se esfumó en el siguiente álbum. Quizás por su repentina ida de DancePool, el sub-sello de Sony Music, que le produjo su debut, y su llegada a la firma Go! Beat Records, la cadencia del posterior álbum hace un puro lavado de cara. El espíritu de la cantante británica Dido se cuela abiertamente en el segundo LP de Sia, Colour The Small One, de 2004.

Este álbum de estudio no es sino un profundo diario íntimo de una chica abatida, una respuesta a la muchacha segura del anterior álbum. Ese sumiso tempo que se respira en el disco se traduce en atmosféricas cuerdas y claustrofóbicos beats (los indispensables cetros de Zero 7) Entre la tranquilidad y la tristeza pende este silvestre registro. Las canciones, compuestas por Sia, tienen como directriz esencial la ingenuidad encuadrada en pequeñas y hermosas viñetas singulares: la infantil Rewrite (o la máxima “Si amas a alguien, déjalo libre”); la adhesiva Sunday (o cómo combatir el tedio con una potente imaginación); la irremediable The Bully (escrita junto con Beck, notable artista norteamericano), la angelical Natale’s Song y la hippie Butterflies (o unas gruesas pinceladas de la conflictividad y el consuelo); la resignada Sweet Potato (o la pesadez convertida en un brote sicótico); la optimista The Church Of What's Happening Now y la regocijante Numb (o cómo suena la sinceridad); y la afligida Breathe Me (empleada en el último capítulo de la mórbida serie estadounidense de televisión de HBO, Six Feet Under), la perla pop de Where I Belong -que en un principio iba a incluirse en el soundtrack del film Spiderman 2, pero por un problema con el sello, la canción fue descartada- la profunda Don´t Bring Me Down y la susurrante Moon (o el exclusivo estado pensativo)

El encauzado Colour The Small One posee unos minuciosos arreglos de cuerdas, por lo que los violines y los violoncellos brillan de modo majestuoso por su presencia. Los riffs de guitarra son tocados débilmente, para no opacar tales arreglos. Casi todas las canciones del mencionado álbum están impregnadas de dulces armonías a cargo de las cuerdas, como la levitante Don´t Bring Me Down, una descarnada pieza que, bajo una mirada inocente, no piensa ni en un momento de desdeñar a ese latente persona en el caso de encontrarse perdida en un tétrico ambiente.

La canción se abre al espectador con el empalme de los débiles acordes de guitarra acústica y los subterráneos violoncellos, a los que se suma repique del plató de la batería y el oscuro beat. Sia musita en el aire su pronto destino hasta llegar al puente del estribillo, en donde las cuerdas descansan y deja un pequeño espacio a la guitarra, acompañada de suaves tintineos provenientes del teclado. Luego de atravesado el estribillo, los violoncellos estimulan una grandiosa y excelente gravitación en donde se es imposible caer, ya que tal arreglo perfecto abraza una completa seguridad. Al recorrer de vuelta la pasadera, los arreglos se intensifican, al igual que el pedido de la artista de no desmoronarse, hasta llegar al clímax de la canción. Después, las cuerdas regresan a su tranquilo sitio, tal como ha empezado la pieza, no sin antes declarar su apego por tal alma.

Esa alma personificada en un príncipe valiente salido de un glorioso cuento de hadas. En pleno amanecer, Sia se viste como una doncella que siente el latente respiro de su sombra. Cierra sus ojos y se siente abrazada por él hasta sentir su dulzura. La tierna opresión que siente en su pecho la hace elevar al heroico cielo tan alto que no puede sentir sus labios, por lo que empieza a gravitar aún más, tomando conciencia de que en cualquier momento va a desmoronarse sobre el suelo. Sin embargo, no le interesa el desafortunado evento de caerse. ¿Desafortunado? ¿Por sentir algo sublime en el corazón?

Pero igual teme a que un agente terrestre o aéreo la derribe de ese encanto, por lo que le ruega a esa alma que la sujete con todas sus fuerzas. A cambio, ella no va a abandonarlo por nada del mundo. El mutuo compromiso no los atomiza y los convierte en esa persona especial que tanto se anhela en la vida. Arriba, ese príncipe es visto por ella como el sol que despierta su entusiasmo; y las minúsculas cosas, como un electrizante gozo. Una vez más se espanta por mirar abajo y le suplica que no la suelte. Se horroriza volver a un terreno desprovisto de compasión. El sólo hecho de pensar inquietantemente tal incidente, le hace perder un rumbo definitivo. Le implora que no la haga descender, porque se siente más a gusto allí, y más con esa persona. No elige otra cosa más valiente que estar al lado de él. En aquella angustiosa mente, libra la heroica lucha de no perder el coraje en el cielo, en donde el vértigo no se acalla, y menos en la oscura noche, por que le pide que la proteja ante la maldad. Necesita de él como un labio precisa de un beso.

En el cielo estrellado, la noche congela el aire, pero no los corazones enlazados. Más allá de las hipnotizantes miradas, los dulces besos y las desvanecedoras caricias, la ayuda que requiere uno de otro es indispensable. De esa forma, el afecto va a prosperar hasta recavar en el alma y estar asegurado de por vida. Es innegable no socorrer a alguien, y menos si se piensa constantemente en esa persona. Algo especial revolotea en las nubes y en el corazón.
Para Descargar Colour The Small One:




Sia - Don't Bring Me Down

Faint light of dawn
And I'm listening to you breathing in and breathing out
Needing nothing, you are honey dipped
You are beautiful floating clouds, soft world
I can't feel my lips

I'm going down, I don't want to change
I'm going down, going down the drain

Don't bring me down, I beg you
Don't bring me down, I won't let you
Don't bring me down

Then all of that's annulled and I am anyone's, everyone's
We are one, your face becomes the sun
And I'm addicted to the joy that the little things
Those little things, the little things, they bring

I'm going down, I don't want to change
I'm going down, going down the drain

Don't bring me down, I beg you
Don't bring me down, I won't let you
Don't bring me down

So now for restless mind
I could go either way

I'm going down, I don't wanna change
I'm going down, going down the drain

Don't bring me down, I beg you
Don't bring me down, I won't let you
Don't bring me down, I beg you
Don't bring me down, don't let me

Don't bring me down, I beg you
Don't bring me down, I won't let you
Don't bring me down

There is nothing left to choose
And so I fight a war in my head
Stay the night
Protect me

Larga Vida al Compromiso!!!!!

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