sábado, 13 de diciembre de 2008

Extracto del diario de una mente desdichada


Querido y rutinario diario: no se si decir en forma segura de que estoy resignada. Resignación que no es sino proveniente de un amor frustrado. Creo que Cupido untó veneno sobre su flecha para luego tensarla y disparar sobre mi corazón. El veneno surtió efecto más tarde. Y ahora siento dolor. Pensando que el amor vino a mí como una gota del cielo, realmente me había ilusionado con ser abrazada en las noches frías. Creo que para eso existen las ilusiones. Para que cualquiera de nosotros, los seres humanos, puedan caer fácilmente en los sueños y estar en las nubes, sin acordarse de que un día, cuando menos se lo espera, se es bajado por un tiro y caer duramente en una trivial y triste vida… Triste… Realmente soy así. Triste.

Lo único que puede curar a la tristeza, o mantenerla un poco alejada, es el amor. Pero de que sirve el amor si tarde o temprano nos juega una mala pasada. A veces tengo ganas de llorar. ¿Para qué existe el amor? Confieso ante esta línea imaginaria del diario que he sufrido por amor. El destino me ha puesto zancadillas para caer mientras yo miraba el cielo estrellado. El amor hay que disfrutarlo en el momento presente porque si se proyecta al amor, creo que se piensa en que se va resquebrajar un día y adiós a la felicidad. Las veces, obviamente escasas, que ame una persona sentí que no era una persona tan triste. Es más, me sentía feliz. Cuando era abrazada, cerraba los ojos y sólo me concentraba en ese abrazo tierno. Cuando era besada, la pasión y la ternura me acariciaban. Cuando me susurraban al oído que me amaban, sentía una sensación de placer y emoción en mi pecho. En parte, el amor es eso. Puro intimismo y una cápsula que me encerró por unas cuantas horas. Es como si te aislara del resto de las malas cosas del planeta.

El amor va más allá de lo material. Recibí en mi estadía de amor flores, bombones, cartas de amor, tarjetas, discos y libros que adornaron mi habitación y mi corazón. Dije adornaron. Cosa del pasado. Todo aquel regalo de un amor siempre e inevitablemente trae recuerdos. Recuerdos amargos. Las lágrimas que han soportado esta frazada por ver aquellos regalos… Mi padre me dijo un día de que tirar fotos es de mala suerte. ¿Tirar fotos o el malogrado destino de uno? Hice caso a mi padre y nos las tire. Las guarde en una caja de zapatillas y la encinte fuertemente para no abrirla en tiempos de nostalgia. Yo no soy la única que estoy en las fotos. A mi lado están los amores frustrados, enmarcados con besos, miradas y caricias. ¿Acaso no es nostalgia lo que estoy describiendo?

¿Soy yo realmente la culpable de ser un martillo que rompe el delicado corazón de cristal del amor? Me gustaría decir que no, pero estaría mintiendo descaradamente. No uso como herramienta de atracción mis cualidades. De hecho ni sirvo para atraer a hombres. Serví quizás como una forma de pasar el tiempo. Un juguete. Soy tímida, sin grandes expectativas de la vida y retraída. Eso motiva a que no haya un amor duradero en mi vida. Hay que reponerse de un corazón roto. No es fácil. Perdón, diario, he manchado tu hoja con mi lágrima.

Hoy mientras me dirigía a la escuela para dar un examen (a propósito, estoy media insegura con respecto al resultado) miraba para otro lado cuando caminaban frente a mí parejas de chicos felices. Sonrisas, tomada de manos, besos,… Simplemente, ignoraba todo eso y miraba el suelo. Ahí, por lo menos, no hay sobre ella un dulce amor. Luego fui a la plaza, me senté sobre un banco, saque de mi mochila un pañuelo y me sequé mis lágrimas. Apoyé mi pómulo sobre mi mano izquierda mientras cerraba mis ojos. Suspiraba. Cerré mis ojos para no llorar más. Luego me tranquilicé un poco y seguí mi camino a la escuela. No iba a ser un día fácil. El día post-amor no correspondido. Superé esas cuatros horas en el colegio y cuando llegué a mi casa, fui directamente a esta cama. No almorcé ni merendé. Ni tampoco cené. Espero que mi familia pueda comprenderme un día. Hoy no me siento bien y mañana, descarto que me levante con una sonrisa en mi rostro. Trataré de dormir un poco. Mañana es sábado. Mañana es otro día rutinario y senil en mi vida, sino fuera porque tuviera un amor cerca de mí que me abrace… Pero no quiero sufrir más ¿A dónde va el amor cuando me ve?


Paula esta aquí…

Larga Vida a la Intimidad!!!!!

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